Procesos, cambios y problemas
Plantillas de proceso
Desde Ajustes → Plantillas de Procesos se define una lista de pasos reutilizable — por ejemplo, "Onboarding de nuevo empleado" con cinco pasos fijos. Cada plantilla tiene un tipo:
| Tipo | Para qué |
|---|---|
| General | Cualquier checklist reutilizable (onboarding, offboarding, un procedimiento interno) |
| Cambio | Gestión de cambios (Change Enablement) — agrega nivel de riesgo, ventana planificada y plan de rollback |
| Release | Gestión de releases — agrega versión y, opcionalmente, el cambio que lo aprobó |
Procesos (instancias en curso)
Procesos en la barra lateral muestra las instancias activas — un proceso concreto arrancado a partir de una plantilla, con sus propios pasos marcados como hechos o pendientes. Si la plantilla de origen se borra después, la instancia sigue existiendo con el nombre de la plantilla copiado en el momento de crearla, así nunca queda huérfana ni ilegible.
Iniciar un cambio
Al arrancar una instancia desde una plantilla de tipo Cambio, hay que indicar el nivel de riesgo — es el único campo obligatorio además de lo básico. Ventana planificada (inicio/fin) y plan de rollback son opcionales pero recomendados: útiles para quien revisa el cambio, no forzados por el sistema.
Iniciar un release
Igual que un cambio, pero pide la versión que se está desplegando en vez del nivel de riesgo. Un release puede vincularse opcionalmente al cambio que lo aprobó — el lugar natural donde una gestión de cambios le pasa la posta a un release, una vez aprobado.
Problemas
Problemas rastrea causas raíz, separado de los tickets individuales que genera un mismo problema de fondo. Cada problema tiene estado (bajo investigación, identificado, resuelto...), causa raíz y solución temporal (workaround) mientras no hay arreglo definitivo.
Un problema puede vincularse a un ticket específico desde el propio detalle del ticket — así varios tickets causados por el mismo problema de fondo quedan agrupados y visibles juntos — y, opcionalmente, al cambio que finalmente lo solucionó de forma permanente: el flujo real de una gestión de problemas suele terminar en un cambio.